Miercoles, 16 Abr de 2014
Miércoles, 14 Agosto 2013 23:19
Fiscalía procesará a culpables

Investigan muerte de acusado de ultimar policía de Tránsito

Tegucigalpa, Honduras

El fiscal especial de Derechos Humanos, John César Mejía, manifestó ayer que investigan a los policías que supuestamente le propinaron una golpiza a un joven acusado de matar al policía  de Tránsito Joaquín Santos Arita, por lo que el muchacho murió, y de haber culpables los procesarán en los tribunales capitalinos.

 “Ya se nombró un equipo y al final de las investigaciones vamos a analizar si fue un exceso (de la Policía)”, dijo Mejía escuetamente al ser consultado sobre las denuncias hechas por los familiares del joven quienes aseguraron que perdió la vida por la golpiza policial.

“Si hay responsabilidad de parte de los agentes que participaron en la detención de esta persona, presentaremos las acciones ante los tribunales”, dijo el fiscal Mejía.

El funcionario indicó que los parientes del muchacho tienen las instancias que ellos estimen conveniente para exigir justicia, luego que se les consultó sobre una posible demanda a nivel internacional al Estado de Honduras, tal como lo manifestaron los parientes del ahora fallecido, si en el país no les hacen justicia.

ANTECEDENTES
La madrugada del martes de esta semana, en la sala de emergencia del Hospital Escuela murió el joven José Eduardo Aguilera González, supuestamente al recibir una golpiza de parte de un grupo de policías que lo capturó la tarde del miércoles anterior tras la muerte del agente de Tránsito Joaquín Santos Arita, ya que testigos lo señalaron como el homicida del policía.

Tras la muerte del muchacho, los familiares del occiso manifestaron que denunciaron el caso y a los policías ante el Comisionado Nacional de Derechos Humanos (CONADEH), y la Fiscalía de la Niñez ya que el joven era un menor de 15 años de edad.

Aguilera González fue detenido junto a José Edwin Mejía Bautista a las 3: 00 de la tarde del 7 de agosto, en el bulevar Juan Pablo II, después que el primero supuestamente mató de un certero balazo en la frente al policía Santos Arita, porque este los requirió ya que los dos iban en motocicleta y la ley lo prohíbe.

Tras la detención de los dos jóvenes, quienes supuestamente eran miembros de la pandilla 18, estos fueron llevados a una estación de policía de la colonia Kennedy donde los maltrataron físicamente, según familiares del fallecido.

Una tía del muchacho muerto, cuyo nombre no estableció aduciendo medidas de seguridad, manifestó en la morgue de Medicina Forense que a su sobrino le hicieron tres operaciones, porque de la fuerte golpiza le abrieron el cráneo al recibir golpes con la cacha de pistolas, patadas y otro tipo de acciones corporales.

6 días duró la agonía en el Hospital Escuela del joven José Eduardo Aguilera González, tras la mortal paliza supuestamente propinada por policías que lo capturaron.