Domingo, 20 Abr de 2014

Dios salve a Honduras

En un informe del Centro de Investigación en Economía y Política (Center forEconomic and PolicyResearch, con sede en Washington, sobre la situación pos golpe de Estado 28-J de 2009, queda al desnudo el retroceso causado en desigualdad económica y pobreza por ese rompimiento constitucional e institucional.

El informe, elaborado por los especialistas JakeJonhston y Stephan Lefebvre, indica cómo, primordialmente por efecto del 28-J, los adelantos económicos y sociales logrados entre 2006 y 2009 fueron revertidos hasta llevar a nuestro país al punto de crisis múltiple y de degradación actual.

La importancia de ese informe, notable en cualquier momento, es de mayor trascendencia en la hora presente, en que la nación está en trance de elegir nuevas autoridades, precisamente para enfrentar el reto de restaurar definitivamente la institucionalidad y enderezar el rumbo hacia un mejor destino nacional.

No se trata de propaganda política, sino de algo serio, que los políticos deben atender y la ciudadanía tomar en consideración para calibrar su decisión de voto en las elecciones generales del próximo 24 de este mes. De hecho, la responsabilidad del golpismo, lo mismo que de la transitoriedad impuesta es, en este caso, innegable e inexcusable.

Cifras al canto: en el período 2006 a 2009 la pobreza y la pobreza extrema bajaron, respectivamente, en 7,7 y 20,9 por ciento. En cambio, entre 2010 y 2012 la pobreza aumentó 13,2 y la pobreza extrema 26,3 por ciento. Esa caída, pese a datos artificiosos en contrario, ha seguido en 2013 con prolongación a 2014, decimos nosotros.

En sentido diferente, “más del 100 por ciento de las ganancias en el ingreso real fueron percibidas por el 10 por ciento del sector más rico de los hondureños”. Cabe agregar, al respecto, que, según los índices internacionales, Honduras es el país de América Central –después de Guatemala—con más millonarios, cuyos depósitos en el extranjero se acercan a los 26,000 millones de dólares estadounidenses.

Por si eso fuera poco, el desempleo y el subempleo empeoraron entre 2010 y 2012. “El número de trabajadores involuntarios con jornada parcial y el de aquellos en situación de desempleo ha aumentado desde el 6,8 por ciento en 2008 hasta un 14,1 por ciento en 2012.

“Infortunadamente –concluye el informe—estos beneficios (económicos y sociales logrados entre 2006 y 2009) han sido revertidos en gran medida durante los últimos años, debido en gran parte a decisiones de política tomadas por el gobierno nacional”.

Quienes desde el poder pretenden la continuidad del régimen, proponen responder al reto de salvar a Honduras y los hondureños en el próximo gobierno, no con desarrollo económico y social equilibrado, a base de incremento de la producción, la creación de empleo, la promoción de la inversión público privada, sino a través de la militarización y el autoritarismo.

Una instrumentación manu militari con fuerza de choque de entre 5,000 y 8,000 hombres de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), ahora en olor de ser constitucionalizada para asegurar su permanencia, a costos anuales entre 100,000 a 200,000 millones de lempiras, la compra de más armamento y equipos de guerra, y, por supuesto, la desaparición de la asistencia social –salud, educación, vivienda--, de la construcción y mantenimiento de vías de comunicación y de infraestructura de generación hidroeléctrica, etcétera, etcétera, etcétera.

¡Dios salve a Honduras!