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Lunes, 08 de Febrero de 2010 21:04 |
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Peras al olmo. Desde la otra esquina, Alejandro les rogó casi de rodillas a sus camaradas que no bromeen de esa manera y que vuelvan a las aulas lo más pronto posible. Y por favor, que den los 200 dÃas. “Casi nada le pide el estómago”, murmuró una lengua viperina.
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