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A los que lo mataron no les deseo más que la justicia divina, expresó la mayor del Ejército Leslie Portillo de González, esposa del extinto general (r) Julián Arístides González Irías, durante el sepelio de su cónyuge la tarde de ayer en el cementerio San Miguel Arcángel, en la aldea Las Casitas, al sur-oeste de la capital.
“Yo le decía, no va a llevar seguridad”; y él me respondía “mi seguridad es Dios que camina conmigo”, expresó con lágrimas la esposa del ex jefe de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN).
Julián Arístides González fue abatido a tiros por sicarios que le dispararon cuando se conducía en el vehículo que tenía asignado, la mañana del martes en el barrio Guanacaste de esta ciudad.
El cadáver del oficial retirado fue velado en la Funeraria San Miguel Arcángel de la colonia Alameda, donde estuvo en capilla ardiente en presencia de sus familiares, amigos, compañeros de promoción, oficiales de las Fuerzas Armadas, de la Policía, Ministerio Público y funcionarios del gobierno, entre otras personalidades.
El cortejo salió de la funeraria pasadas las 2:00 de la tarde y llegó al camposanto una hora después donde fue recibido con los honores de un héroe nacional porque en el ambiente sonó la descarga de nueve cañonazos de salva.
El féretro fue recibido por varios de los oficiales compañeros de González de la 12 promoción de la Academia Militar Francisco Morazán, que lo escoltaron hasta donde sería sepultado un par de horas después.
Luego de ser leídos varios acuerdos de duelo del Ministerio Público, de la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Armadas, del Consejo Nacional Contra el Narcotráfico, de los empleados del Juzgado de Letras de lo Civil, detectives de la DLCN realizaron una rutina que llamaron grito de presencia, como para hacer saber que estaban presentes.
ENTREGA DEL PABELLON
El jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general de Brigada Romeo Vásquez Velásquez, entregó el pabellón a los familiares a quienes les manifestó que no están solos.
“Hay algo de lo cual debemos sentirnos orgullosos que fue buen soldado y nos representó muy bien en el cumplimiento del deber… fue un gran soldado, un gran ejemplo para nosotros”, expresó Vásquez Velásquez.
“Le decían El Tieso porque siempre fue exigente en el cumplimiento de las leyes, en cumplimiento del deber, pero ahora nos toca seguir adelante y no nos podemos dejar vencer”, manifestó.
Entre tanto, el fiscal general Luis Alberto Rubí señaló que González fue víctima de actos cobardes de los narcotraficantes a quienes no les dio ninguna oportunidad en las misiones que se le encomendaron.
“El Ministerio Público está dolido, estamos molestos, estamos ofendidos porque fue un funcionario ejemplar, por eso nos duele la forma cobarde como lo asesinaron porque no había otras armas contra él como la traición para que a este hombre lo pudieran detener”, expresó Rubí.
OTRO OFICIAL
Una vez concluido el terraje de González Irías, se efectuó en el mismo camposanto el entierro del coronel retirado José Osiris O’Connor Peña (63), quien fue acribillado a balazos el martes en una calle aledaña al Lago de Yojoa, Cortés, junto a su suegro Holmes Valladares Rivera.
A ambos sepelios también asistieron el ministro de Defensa, Adolfo Lionel Sevilla; el viceministro de esa dependencia, Gabo Jalil; el fiscal adjunto, Roy Urtecho; el ex ministro de Seguridad, general Alvaro Romero y otros compañeros de armas, aparte de algunos miembros de la cúpula policial.
PERFIL
Julián Arístides González Irías (57) sirvió durante 35 años en las Fuerzas Armadas, tras graduarse en la Academia Militar en 1972. Se desempeñó durante seis años en la DLCN.
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