Miércoles, 06 Marzo 2013 23:21
En función de oferta y demanda

Los tarjeta-habientes seguirán pagando intereses de mercado

Tegucigalpa, Honduras

Los intereses corrientes mensuales que pagan los usuarios de tarjetas de crédito se seguirán aplicando en función de la oferta y demanda de créditos, según las reformas a la Ley de Tarjetas de Crédito, aprobadas anoche por el Congreso Nacional, quedando pendiente únicamente dos de sus artículos.

Aunque en las consultas populares que hizo el Congreso a nivel nacional, las tasas de interés fueron las más cuestionadas por los usuarios, el presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, justificó su promesa incumplida en que regular los intereses excluirían a miles de tarjeta-habientes de ese servicio y provocaría la usura en los préstamos informales. En su apoyo, la presidenta de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), aseguró que regular los intereses choca con tratados de libre comercio firmados por Honduras en los que se garantiza la libre competencia.

Los artículos reformados, con la dispensa del segundo, debate, a petición de Hernández, son el 2, 4, 5, 31, 32, 33, 36, 40, 41, 49, 50, 54 y 59 de la Ley de Tarjetas de Crédito, contenida en el decreto número 106-2006 del 20 de septiembre de 2006.

INTERESES SOBRE INTERESES
Al final, los cambios más relevantes de las reformas se circunscriben a prohibir que los emisores cobren intereses sobre intereses y a ser más flexibles en algunas disposiciones que se establezcan en el contrato que firmen los tarjeta-habientes.

Por ejemplo, si un usuario tiene que pagar 10 mil lempiras de contado y paga siete mil, le queda un saldo de tres mil lempiras. Al siguiente mes, ya no le cobrarán intereses sobre los diez mil lempiras, como sucede en la actualidad, sino sobre el saldo de tres mil lempiras.

Para contrarrestar las altas tasas de intereses por medio de la competencia, los diputados aprobaron varios artículos que permitirán a las cooperativas entrar en el negocio, y como estas son instituciones sin fines de lucro, se intuye que prestarán a tasas de interés más bajas. Otro aspecto relevante es que con las reformas se permitirá la consolidación de deudas, aunque el tarjeta-habiente esté en la temida central de riesgo.

SEGURO CONTRA FRAUDES
Asimismo, el costo de los seguros contra fraudes, estará a cuenta del emisor, porque es un riesgo que ellos corren al emitir un instrumento electrónico. La compra de seguros por robo y extravío será de adquisición voluntaria.

En caso de que un usuario sea víctima de robo o extravíe el plástico, deberá reportar el hecho hasta en un plazo de hasta 48 horas después de la pérdida del plástico para que le aplique el seguro. Si el tarjeta-habiente no tiene esos seguros deberá pagar lo que derive el robo de su tarjeta. Con los cambios a la ley, igualmente se prohíbe a las instituciones a que impongan a los tarjeta-habientes y a sus garantes la obligación de suscribir documentos donde no se especifique el monto líquido de la obligación real.

Si un cliente acumula una mora de 60 días, podrá cancelar su tarjeta, para lo cual el emisor otorgará un préstamo personal a nombre del tarjeta-habiente. En estos casos el emisor no podrá capitalizar intereses sobre intereses de ningún tipo y la tasa de interés simple aplicable será la vigente en el momento que le comunique al tarjeta-habiente que un saldo de la tarjeta crédito fue transferido a un préstamo.

CERO INTERESES
Cuando el saldo total, conformado por el saldo inicial adeudado más las compras, retiros y otros cargos detallados en el último estado de cuenta, sean totalmente cancelados entre la fecha de corte y la fecha de vencimiento de pago establecida en el mismo, no se generará interés a cargo del tarjeta-habiente.

CERO HOSTIGAMIENTO

Los emisores de tarjetas de crédito y aquellos que actúan en su representación, deberán realizar la gestión de cobro directamente con el deudor y sus fiadores, sin caer en prácticas de acoso u hostigamiento en la cobranza, por lo que no podrán realizar más de una gestión de cobro en un lapso de 24 horas y en días y horas hábiles.