Lunes, Mayo21, 2012

Patricia Alvarado: La ansiedad y tristeza abaten a los dolientes

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TEGUCIGALPA.- El estado emocional de los familiares de los privados de libertad fallecidos en la cárcel de Comayagua es estable, pero el ser humano es impredecible y puede reaccionar gritando, llorando o mostrar una actitud agresiva, manifestó ayer la sicóloga del Ministerio Público, Patricia Alvarado.

Los parientes de los reclusos fallecidos muestran signos de llanto excesivo, agresividad y mucha tristeza, que son normales en estas situaciones, explicó la especialista

En las proximidades de la morgue y en las instalaciones del Instituto Nacional de Formación Profesional (INFOP) se encuentran albergados decenas de familiares de los 360 internos que fallecieron la noche del martes 14 del presente mes en la cárcel de Comayagua. Alvardo dijo que desde el día de la tragedia ellos han estado dando acompañamiento a los dolientes desde el punto de vista emocional.

La sicóloga detalló que a los dolientes se les ha explicado del por qué la extracción de muestras de sangre, el suministro de sus datos generales y los exámenes odontológicos. “Se les ha hecho intervenciones en crisis a aquellos parientes que han presentado diferentes reacciones, hay unos que tienen unos procesos de llanto, gritos y reacciones agresivas”, relató.

Se le preguntó cuáles son las perturbaciones que más afecta a los deudos y dijo que “no diríamos perturbaciones, sino que diríamos síntomas o características propiamente; recordemos que la situación de duelo es una pérdida emocional, en este caso es un duelo, las personas no estaban enfermas para estar preparadas”.

ANSIEDAD Y LLANO
Indicó que en estos casos los parientes muestran signos de ansiedad, llanto excesivo,  agresividad y de mucha tristeza que son normales en estas situaciones. “Este es un proceso de crisis normal dentro de la persona que está pasando esta etapa”, destacó. También se le consultó si los dolientes tienen altos niveles de desequilibrio emocional, a lo que contestó que “no podemos hablar de niveles altos ni bajos, porque en esto del aspecto emocional no existe ninguna magnitud, porque el dolor es dolor, lo que hay son reacciones”.

“La situación de duelo es una situación de impotencia, en el sentido que se ha perdido un ser querido; aquí tenemos casos en que una misma familia perdió a su papá y a su hermano”, precisó. Agregó que cuando la persona muere a causa de una enfermedad los parientes están preparados, sin embargo, indicó que en casos de tragedias como la ocurrida el impacto en el familiar es conmovedor.

Al preguntarle qué pasaría cuando los dolientes se tomaron la morgue, Alvarado señaló que “es una reacción, parte del proceso de la crisis, más que todo, recordemos que en los grupos de trabajo siempre hay personas que unas se sublevan con otras”.

CRISIS
Un doliente puede ser afectado por una crisis emocional dejando de comer, con alergias, falta de sueño, desesperación, ansiedad, agresividad y violencia.

RECOMENDACION
A los familiares les recomiendan que en lugar de ver los cuerpos mejor coloquen una bonita fotografía para no recodarlos de la manera que murieron, sino tener recuerdos de buenas acciones de ellos.
 
“Las personas dolientes solo escuchan una mala información para explotar en agresividad, enojo y violencia”: Patricia Alvarado, sicóloga.