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TEGUCIGALPA.- La industria bancaria espera de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) un sano balance entre regulación y promoción del desarrollo, pues algunas de sus medidas son muy estrictas y alejadas de la realidad nacional. La directora ejecutiva de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA), María Lidia Solano, luego de sugerir lo anterior, dijo que no es posible aplicar normas internacionales para regular las instituciones financieras locales. En ese sentido, cuestionó que las normas externas para la administración de los bancos están inspiradas en los mercados financieros internacionales.
Problemas de la banca internacional no son iguales a los hondureños: María Lidia Solano, directora de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias |
Esas mismas regulaciones --aseguró-- se han vuelto más estrictas por los problemas que han tenido los bancos en los países desarrollados, y la AHIBA sostiene que muchos de los riesgos registrados en esas naciones no están presentes en Honduras. Para el caso –ilustró-- la banca nacional no está sujeta a la volatilidad internacional porque de hecho sus captaciones de dinero proceden del público y éste es nuestro mejor aliado y su confianza data desde hace muchos años.
REGULACION
Por otra parte, la directora de la AHIBA sugirió que en relación a los créditos agrícolas se debe elaborar una regulación especial para conocer la realidad del agro. En ese sentido, dijo que al productor a veces le va bien en una cosecha y en otras no, y eso no es culpa del empresario agrícola. Es posible que eso se deba a una caída de los precios internacionales o se registró un riesgo climático, aseguró.
“De manera, tenemos que entender que el empresario del agro es de tres cosechas y no castigarle porque en la primera perdió ya que se puede recuperar en las otras dos siguientes”, planteó. Según Solano, urge un trabajo de moral crediticia, pues algunos se amparan en el riesgo climático o en el vaivén de los precios para no pagar las deudas, concluyó la ejecutiva.
MORAL
“Urge crear una moral crediticia pues no hay que ampararse en los riesgos para no honrar sus deudas”: María Lidia Solano, directora de la AHIBA.