Lunes, 28 Jul de 2014
Martes, 29 Enero 2013 22:42

Bachillerato por Madurez

Como su nombre nos debe indicar este tipo de estudio ha sido pensado para dar una oportunidad a todas aquellas personas que por diferentes razones  no pudieron seguir el ritmo estudiantil normal, sabemos que en Honduras solo el 30 % de los egresados de la escuela terminan su bachillerato y que solo el 2 % de éstos terminarán su universidad. Además que la necesidad de trabajar o la imposición de sus padres, hace que muchos adolescentes deserten del estudio secundario. La implementación de este sistema permite al joven o adulto, terminar su segunda enseñanza como bachiller en ciencias y letras, dándoles paso a la universidad, sin tener que abandonar sus labores y en horarios de clase especiales.

Como se cursa en tan solo un año y la presencia del alumno se requiere solo durante los fines de semana en horarios corridos, este bachillerato ha resultado de gran aceptación para los jóvenes hondureños, aunque algunos estudiantes, profesores e institutos, a mi ver, han perdido el objetivo principal de esta opción y lastimosamente se pretende ver bajo otras ópticas que no corresponden al fin esperado por los desarrolladores del sistema, una de ellas es pensar que es sustituto de la mal reputada enseñanza nocturna, la cual ha ido desapareciendo por los efectos de una elevada delincuencia especialmente a esas horas y contra los indefensos jóvenes adolescentes. Definitivamente son dos cosas totalmente diferentes pues el concepto de la nocturna, conlleva una carga horaria semanal que es casi de un 80 % de lo que se exige en las secciones diurnas, asistencia diaria y profesores para todas las asignaturas –vaya usted a saber si esto se cumple– además de portar uniforme y mantenerse dentro de las reglas del instituto durante el horario de clases, que normalmente concluye a las 9:40 p.m., el Bachillerato por Madurez se podría decir que es una educación acelerada que se imparte mediante módulos utilizando horarios que están fuera de las horas de trabajo, específicamente el sábado desde la 1 p.m. hasta las 6 p.m. y los domingos desde las 8 a.m. hasta las 12:00 m. en clases cuya duración es de 60 a 80  minutos, cuando se profundiza en esta opción de estudio se puede determinar que su carga horaria semanal es igual a la que llevan los alumnos de la jornada diurna, sin embargo, se nota un fuerte énfasis en el desarrollo del conocimiento en las materias que le facilitarán su carrera universitaria como lo son: química,  biología, matemáticas, español e inglés y requiere del estudiante y del maestro mucha MADUREZ, puesto que el profesor y el alumno tienen  menos interacción dejando más responsabilidad de parte del alumno que cualquier otra modalidad de estudio.

Vale la pena mencionar que al igual que al resto de las opciones de estudio que dependen de la supervisión de la Secretaría de Educación, esta nueva modalidad está teniendo poca o ninguna supervisión, dejando a los colegios su implementación prácticamente al  libre albedrío lo que a la larga pasará la factura al pueblo hondureño y a las universidades debido a la deficiencia con la que pudieran estarse graduando estos alumnos, especialmente si observamos que las clases antes mencionadas requieren de laboratorios equipados y profesores altamente capacitados, lo que de por sí ya refleja un costo tanto para los públicos como para los privados, el cual muchos de estos jóvenes no están dispuestos o no tienen condiciones de cubrir.

Hablando con sinceridad y a mi propio criterio, creemos que en este momento es válida la opción de un Bachillerato por Madurez a nivel nacional dada las condiciones de pobreza en la que viven más del 60 % de los hondureños, pero de igual forma creemos que el poco profesionalismo al momento de supervisarlo e implementarlo está dando una imagen negativa a esta interesante opción ya que muchos jóvenes están pensándolo como la vía rápida para llegar a la universidad sin tener que cursar los dos años normales del Bachillerato en Ciencias y Letras, algunos profesores a su vez lo ven como una opción para mejorar sus ingresos sin realizar el esfuerzo necesario que esta tarea requiere y lo peor es que algunos institutos públicos y privados han hecho de esto una fiesta matriculando y aprobando sin ningún control de calidad, especialmente algunos privados que han encontrado una mina de dinero de este servicio.

Es transcendental que las instituciones que sirven estos bachilleratos lo hagan con total seriedad aplicando programas adecuados, textos y contenidos que le proporcionen al estudiante los conocimientos que le permitirán aprobar la PAA (prueba de admisión a la universidad) con solvencia, pues en caso contrario estaremos creando más jóvenes frustrados en nuestra sociedad. Por lo tanto, universidades, Secretaría de Educación, institutos de educación media, profesores y alumnos estamos llamados a hacer de este proyecto una herramienta real para el desarrollo del nuevo profesional y para eso se requiere justamente: MADUREZ.

R.P.M. 30/01/2013 Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.